domingo, 14 de junio de 2009

Ama...



La noche anterior había sido muy dura. Llevábamos varios días de manifestaciones y arrojo popular como hacía muchos años que no conocía esta ciudad dormida. Los enfrentamientos con la policía eran constantes. La gente joven y la no tan joven estaba llena de rabia. Algunas veces la policía partía por la mitad la manifestación, en mitad del recorrido, y podíamos ver muchos niños llorando, presos del pánico, sin saber hacia dónde correr, dejándose llevar por la mano del padre o de la madre. Los míos también estaban en esas manifestaciones, pero iban lejos de mi mano, por suerte. Porque en una de esas carreras yo no corrí. Me dejé llevar por la inconsciencia y quedé frente a la línea policial, solo, pensando que estaba seguro a cinco metros del cordón. Estaban machacando a porrazos a un chaval en el suelo. Las porras golpeaban duro la cabeza del chico, que se encontraba inmóvil, y yo no podía soportarlo. Grité como un loco que no le pegaran más. Que no le dieran en la cabeza. Nunca pude aguantar ver eso... un porrazo en la cabeza es terrible... Y me perdí. Sonó un disparo, y tuve la sensación de que la bala salía de mi pecho. Me sentí como en una película, como en las escenas tantas veces repetidas en el telediario cuando informan de las manifestaciones con muertos en países del otro lado del mundo, y todo es humo y carreras y gente en el suelo... De repente todo se ralentizó, y el mundo se detuvo. Pasé a una dimensión en la que los sentidos bailaban y el tiempo no corría. Se hizo el silencio, como cuando en el cine deja de funcionar el sonido cuando el protagonista está a punto de morir. No oía nada. Acababa de salir de mi pecho una bala disparada como si mi cuerpo fuera un cañón... Nunca hubiera pensado en esa sensación, pensaba que recibir un tiro era como sentirse atravesado, pero pude ver cómo aquella bala emanada por mí botaba en el suelo y salía hacia arriba... el disparo se quedó en mi cabeza detenido, y volvía a sonar, como si mi corazón fuera una batería de misiles... y yo, lejos del mundo, me retorcía en el suelo, porque mi pecho ardía como si estuviera en llamas. Poco a poco (en tiempo real pasarían un puñado de segundos, pero en mi cabeza el instante fue de una noche ralentizada) se fueron colocando los elementos en la escena. No podía respirar, no podía dejar de retorcerme de un lado para otro, soltando un hilillo de dolor constante, como de animal herido, que era lo único que oía nítidamente mientras unos brazos anónimos me arrastraban para alejarme de los uniformados, que habían comenzado a avanzar... así aprendí lo que es sufrir un pelotazo de goma a quemarropa a escasos metros del inapelable arma policial...

Al día siguiente visité a mi madre, que andaba preocupada, porque oyó que la noche anterior había estado en el hospital. Me pidió que le enseñara la herida... y aunque me negaba en rotundo a hacerlo, al rato me dio por subirme la camiseta...
Al ver el pecho roto bajo una marca terrible de fuego rojo entre varias costillas hundidas y la piel quemada, le cambió la cara. Gritó un insulto de rabia, se levantó como un resorte, sin dejar de gritar maldiciendo al defensor del orden que ejecutó con exquisita eficiencia su tarea, y se fue a la cocina a llorar de rabia en soledad, tratando de apagar sin éxito sus alaridos de angustia... Yo la seguí, corriendo, la abracé fuerte, mientras ella lloraba y gritaba sin parar... pude besar sus mejillas y sus ojos, su frente, como nunca lo había hecho en mi vida. Sentí su piel quizá con la misma ternura que ella debió sentir la mía cuando ella misma me trajo al mundo, entre besos de sal y abrazos tan atrasados corriendo al encuentro de la madre.

De esto hace más de seis años. Y la cicatriz de aquella noche, que también es la de aquella mañana, persiste. Cada mañana y cada noche la puedo ver en mi pecho, resistiendo el paso de los días.

Ayer volví a oír llorar a mi madre. Esta vez era ella quien regresaba del hospital y quien mostraba su herida lejana y abrasadora por dentro... Y me rompí en mil pedazos, al otro lado del teléfono, como un espejo que se derrumba en el suelo.

Como en el poema de Eñaut Etxamendi, quizás sean gotas del rocío de la mañana...

viernes, 12 de junio de 2009

El Protocolo de Kyoto del Ministerio del Interior



“Hay que decirles bien claro que aquí, o se está con las bombas o se está con los votos”. Lo dijo el ministro del Interior de turno, cuando ilegalizaron Iniciativa Internacionalista, una plataforma de partidos castellanistas de izquierda, que se atrevió a acoger el voto abertzale junto a parte del voto de la izquierda independentista de otros rincones del Estado, como Aragón, Canarias, Galiza, Asturias...

Pero el Constitucional, días después, ordenó desilegalizar lo ilegalizado… eso sí, dejando a toda la gente implicada bajo la condición de “contaminad@s”. La lista estaba contaminada, y sus gentes (desde Corriente Roja a Izquierda Castellana, pasando por las plataformas de las distintas nacionalidades, y personas como Alfonso Sastre, Nines Maestro, Xosé Luis Méndez Ferrin...) también quedaron marcadas por el sello de la contaminación, en este tiempo de virus globales, en esta era del miedo.

Llegó el 7-J y con ello han quedado en evidencia muchas cosas… No sólo la Ley de Partidos y sus criminalizaciones anteriores a la votación. Incidencias, irregularidades, errores informáticos en el recuento… y de todo ello se ha firmado un pacto de Estado y de silencio similar al que se firmó desde el mismo día en que Iniciativa Internacionalista fue declarada desilegal (para dejar que pasara desapercibida y no darle el más mínimo bombo en la cada vez más aburrida carrera por el voto). Los medios estatales sólo han hablado (como si se tratase de una broma) de irregularidades en los votos que, en el pueblo de la vicepresidenta del Gobierno, pasaron mágicamente del PSOE al POSI. Pero la interminable lista de errores está perjudicando, de manera atroz, a la candidatura II-SP (básicamente porque al haberse declarado ilegal en mitad de campaña y luego haber vuelto a entrar en las candidaturas, se le cambió de número en los documentos realizados para el recuento, y después no han concordado las transcripciones y los votos parecen haber sido asignados bastante al tún tún, llegando al caso rocambolesco de un colegio en que se iban a romper tres papeletas de II-SP porque no cuadraba en las actas). De entrada, por estos errores informáticos fueron “sustraídos” casi 1.000 votos en Guipúzcoa a II-SP. Estos pequeños errores hacen que, por ejemplo, oficialmente la tercera fuerza política en el País Vasco sea el Partido Popular, cuando los datos de las mesas dicen otra cosa.

Pero esto no es lo que más miedo da. Hay muchos casos en los que la prensa ha dado unos datos que difieren en cientos y en miles de votos a los que se apresuró a publicar el Ministerio del Interior. Los datos recogidos por la prensa (del Grupo Vocento, por ejemplo) estaban recogidos en las actas a pie de urna. Los datos del Ministerio pasaban el filtro informático en el que, de repente, desaparecían votos. Para más inri, la mayoría de esas “desviaciones” benefician a partidos nazis.

Lo peor de todo es que, aunque hay datos que se pueden reclamar (si se dirigen las formaciones a la Junta Provincial) y aclarar el asunto, hay datos que no. Iniciativa Internacionalista denuncia que entre los votos considerados “nulos” y “en blanco” puede haber miles de papeletas suyas. En muchos colegios de distintas zonas del Estado (donde no hubo interventores de II-SP) podría darse el caso de que en la Mesa Electoral la gente diera por anulada la candidatura II-SP, como pasó con Herritarren Zerrenda en las europeas de 2004. Al querer revisar las urnas, en sitios como en Asturias o en Catalunya les está siendo vetada la entrada a los interventores de II-SP. Y eso huele muy mal.

Sin tener que ser malpensado siempre con el Estado, ni estar siempre desconfiando de sus ceremonias permitidas, es verdad que las sospechas tienen base firme, ya que el voto nulo y en blanco se ha multiplicado en lugares como Barcelona (en Catalunya han subido ambas opciones en más de 50.000 votos respecto a 2004), y en sitios donde el independentismo catalán, el gallego o el aragonés (donde formaciones políticas al margen del CHA, el BNG o ERC cosechan tradicionalmente apoyos y esta vez pidieron el sufragio para II-SP) han visto cómo sus votos prácticamente han desaparecido. El voto castellanista en lugares como Valladolid ha bajado hasta un 66%.

En general, habiendo un millón de votantes menos que en 2004, el voto nulo ha subido en 57.000 papeletas y los votos en blanco en 125.000. Los votos en blanco se tiran tras el recuento (y es imposible revisarlos), porque es absurdo guardar el sobre vacío. Solamente se apunta en el acta y se tira el sobre. Y, según el reglamento, un voto a una candidatura legalmente anulada pasa a ser un voto en blanco.

Es para no quedarse tranquilo. Sobre todo porque no están dejando ver las actas y las urnas, que eso tranquilizaría a todo el mundo. No sé si serían reales las posibilidades de que II-SP llegara a obtener un escaño en EEUUropa, pero estaría bien esforzarse en subsanar públicamente la chapuza. Para no dar la imagen de reino bananero, ya que los problemas del recuento los han sufrido también los demás partidos (no los de los votos nulos y en blanco, claro… con esos, como propuso Bush en su momento, parece que para evitar los incendios quemamos los árboles. Queriendo disminuir la contaminación, propagamos todo tipo de tóxicos que acaban afectando cada día a más ciudadan@s, a más plataformas, a más colectivos que la mano invisible del poder mediático y político los empuja sutilmente fuera del sistema).

En la canción de Boikot dice esta lindura Gorka Urbizu (Berri Txarrak): hitzen munduan mugitzen gara, aske izan nahian kaiolan libre garela ezin onartuz (Nos movemos en el mundo de la palabra, queriendo ser libres no podemos aceptar que somos libres en jaulas). “¡Stop criminalización, censura! ¡stop criminalización, basura! ¡stop criminalización, censura! ¿Dónde está la libertad de expresión?”

martes, 2 de junio de 2009



Encuentro casual de dos ex-amantes en una ciudad lejana.
Clandestinidad y resistencia antifascista.
Ambos hurgando en cicatrices aún abiertas en el amor imposible.

Emociones hirientes, sentimientos encontrados…

Todo era gris y tú, sin embargo, de azul.
Hay un dolor en el pasado.
Tú eres la canción "El tiempo pasará".
No, no es Casablanca, porque a nosotros siempre nos quedará Bilbao.



Bilbao sigue existiendo, re-existiendo el mar cada día desde hace siglos. En el año 1300 se firma su carta fundacional, y Shakespeare ya habla de ella en su obra teatral "Las alegres comadres de Windsor". Sin embargo ella, la villa, cada día está más joven.
Siempre nos quedará. Y siempre será Bilbo. Río arriba, abriéndose al mar.
En la historia más reciente que no figura en las grandes crónicas, estás tú. Y hace hoy quince años te di el primer beso… tus mejillas estaban frías y las mías temblaban de miedo. En mi diario que nunca escribí figura que entonces corrí a refugiarme en un país imaginario. Mis compañeros de exilio, el rock y la soledad, eterna pareja, estrofa incondicional de mis pasos.
Hace ahora también ocho veranos nos fundimos bajo unas sábanas prestadas una noche de vino y prosas. Entonces mis mejillas temblaban de frío. El exceso de alcohol hizo que tú también quedaras temblorosa en la noche, la soledad de los semáforos parpadeando en ámbar avisando del peligro sin nadie que los escuche. Te arropé con mi cazadora. El miedo me visitaría más tarde, cuando aprendí a descifrar las luces de la noche del corazón. De día era fácil: verde, ámbar, rojo. De noche: ámbar, ámbar, ámbar... Me costó comprenderlo, y huí del miedo hasta llegar al fin de la tierra, donde el mar se abre como una ventana al sol, para no volver.
Regresaste, casi como el verano sucede al invierno, como un calor natural para los que estamos hechos de abrazos. Hace algo más de tres años del penúltimo secreto en ese diario robado al tiempo, y el poema continúa versando incesante con el mismo escenario de fondo.
Tus rasgos y los míos han ido cambiando. De lo que era un erizo va dibujándose tibiamente en el aire la silueta de un niño. La piel se ha endurecido, pero la cara oculta de la luna de mis ojos cada día está más tierna. Las heridas se han ido convirtiendo en regazo en el cuento del mundo al revés.
Son sólo páginas arrancadas de un diario perdido...

Munduaren hasieratik maitasun istorio bakarra dago, xumetasun beldurgarriz… (Desde el principio del mundo, sólo hay una única historia de amor, con aterradora simplicidad...).
Istorio bakarra hiri zikin honetan, behin eta berriz errepikatzen dena, istorio bakarra hiri zahar honetan...
(Una única historia en esta vieja ciudad, que se repite una y otra vez… una única historia en esta sucia ciudad...).
“Chinatown”-en bezala, maite zenuena joaten da betiko. Umiltasun beldurgarriz zu ere hiltzen zara berriz… (Lo mismo que en “Chinatown”, lo que amabas se va para siempre. Con aterradora humildad tú también mueres una vez más…)

Banda sonora de Fermin Muguruza "Beti izango dugu Bilbao" y de Sagarroi, “Istorio bakarra”.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El Partido de los domingos



“A la hora de votar, vota a NADIE
voto útil, mayoría real, vota a NADIE
¡nadie, nadie, nadie!

NADIE te dará trabajo, NADIE te comprenderá
NADIE te proporcionará vivienda digna y buena sanidad…

Y si nada de esto ocurre
debes perseverar
no hay que echar la culpa a NADIE:
¡NADIE te va a ayudar!
NADIE es mejor que nadie
¡Nadie!

NADIE ataca a los banqueros y dará igualdades para la mujer
NADIE acabará con el mangoneo y con la corrupción.
NADIE protegerá el medio ambiente
NADIE te va a librar del servicio social o del militar.

Y si nada de esto ocurre
debes perseverar
no hay que echar la culpa a NADIE:
¡NADIE te va a ayudar!
NADIE es mejor que nadie…
¡Nadie!”



Llegan las elecciones europeas el próximo domingo. Para elegir un Parlamento del cual sabemos poco y cuyos poderes son prácticamente simbólicos.
En el Estado, la normalidad es aún más normal que de costumbre, por lo que se espera que la abstención llegue a los índices de Estados Unidos.
Y como escribía Almudena Grandes, encima el día 8 “habrá que oírles” criticar a la juventud, y también los comentarios estúpidos como aquel de “si no votas, no tienes derecho a quejarte”. Las pocas opciones que dejan participar en el circo mediático nos dan a elegir entre lo mismo y lo mismo, para no cambiar ni una tilde las políticas monetarias y económicas, ya pactadas en los oscuros despachos de los jefes de Gobierno y las grandes multinacionales. Las demás, o están prohibidas o son invisibilizadas para demostrar que son opciones inválidas, pasatiempos de locos.
Un cartel de las juventudes socialistas apela, como siempre por estas fechas, a “parar a la derecha”. Y parece que quiere dejar meridianamente claro que a la derecha se la para los pies con una papeleta en un parlamento inútil cada cuatro años. Y si no cometes ese verdadero acto revolucionario, tus ideas se desvanecen y te conviertes en Mayor Oreja. Como si fuera un supermercado, el Partido se viste de domingo y te vende tus propias ideas, ya que solamente si les compras (si les votas) podrás salvarte.

Pero a la izquierda no hace falta que la paren. Está perfectamente parada, como un reloj sin pilas, desde que se sentó trajeada (eso sí, lo mejorcito de la casa en la dirección, siempre) en las instituciones que tanto los miman, para dedicarse profesionalmente a adormecer al personal. Asumiendo como suyo ese parlamento, esta memocracia. Nada de hablar de presupuestos participativos, de alinearse sin fisuras con la clase trabajadora en tiempos de crisis, de movilizar por la sanidad y la educación 100% públicas y sin concesiones, apostar por proteger el medio ambiente de forma radical contra el cambio climático provocado por una civilización inconsciente articulada en el consumo devorador del planeta, por poner sobre la mesa sin complejos la cuestión de género o las cuestiones nacionales, o defender el derecho a las plenas libertades democráticas, empezando por los derechos de los ciudadanos y los pueblos… No. Porque en eso siguen pactando durante los cuatro años de legislatura.
Pero tomo nota. Votar para detener el avance de la derecha. Comenzando por la derecha que se instaló ya hace tiempo en los grandes partidos de izquierda, aniquilando un capital intelectual importante, que siempre desaparece en ese salto al parlamento, como ocurrió en la izquierda española de los 80.
Votar es elegir. Y elegimos cada día con nuestros actos cotidianos, desde lo más pequeño. Parar a la derecha es parar este modelo de vida y de consumo insano, defender los puestos de trabajo y la calidad de vida, revisitarnos por dentro para expulsar los viejos fantasmas de nuestra cultura, elegir el amor y la ternura. En el fondo, actuar y ser consciente. Estar en el sitio donde creemos, para que (como escribía Benedetti) si nos sorprende la muerte, que no nos pille muertos de vergüenza. Con o sin papeleta, eso es indiferente: lo imprescindible es hacerlo sin tregua.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Apuntes sobre el ego



CONTENIDO Y ESTRUCTURA DEL EGO
La mente egótica está completamente condicionada por el pasado. Su condicionamiento es doble, pues actúa tanto en el contenido como en la estructura.
En el caso de un niño que llora con profundo desconsuelo porque le han quitado su juguete, el juguete representa el contenido. (…) El contenido con el que te identificas está condicionado por tu entorno, tu educación y la cultura que te rodea. Que el niño sea rico o pobre, que el juguete sea un trozo de madera con la forma de animal o un complejo aparato electrónico, eso no representa ninguna diferencia en lo que se refiere al sufrimiento causado por su pérdida. La razón de que la pérdida produzca un sufrimiento tan agudo está oculta en la palabra “mi” y es estructural. (…) Una de las estructuras mentales básicas que provocan la existencia del ego es la identificación. (…) Uno de los niveles de identificación más básicos es la identificación con cosas: mi juguete se convertirá más adelante en mi coche, mi casa, mi ropa, etc. Procuro encontrarme a mí mismo en cosas, pero nunca lo consigo del todo y acabo perdiéndome en ellas. Ese es el destino del ego.

IDENTIFICACIÓN CON LAS COSAS
Los de la industria de la publicidad saben muy bien que, para vender cosas que la gente en realidad no necesita, deben convencerla de que esas añadirán algo al modo en que se ven a sí mismos o a cómo son vistos por los demás; en otras palabras, que añaden algo a su sentido del yo. (…) Y así, en muchos casos, no estás comprando un producto sino un “realzador de la identidad”. Las marcas son, básicamente, identidades colectivas a las que te incorporas pagando.
(…) Paradójicamente, lo que mantiene en marcha la llamada “sociedad de consumo” es el hecho de que intentar encontrarte a ti mismo a través de las cosas no funciona. La satisfacción del ego dura poco, y tú sigues buscando más, comprando, consumiendo. (…) La identificación del ego con las cosas crea apego a las cosas, obsesión por las cosas, lo que a su vez crea nuestra sociedad de consumo y sus estructuras económicas, donde la única medida del progreso es siempre “más”. La búsqueda descontrolada de más, de crecimiento infinito, es una disfunción y una enfermedad. Es la misma disfunción que presenta la célula cancerosa, cuyo único objetivo es multiplicarse, inconsciente de que está provocando su propia destrucción al destruir el organismo del que forma parte.

EL NÚCLEO DEL EGO
La mayoría de la gente está tan completamente identificada con la voz de su cabeza —el torrente incesante de pensamiento involuntario y compulsivo y las emociones que lo acompañan— que podríamos describirla como poseída por su mente. Cuando eres completamente inconsciente de esto, crees que el pensador eres tú. Eso es la mente egótica. La llamamos egótica porque hay un sentido del yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción, emoción. En términos espirituales, esto es la inconsciencia. Por supuesto, tu pensamiento, el contenido de tu mente, está condicionado por el pasado: educación, cultura, entorno familiar, etc. El núcleo central de toda la actividad de la mente consiste en ciertos pensamientos y emociones repetitivos y persistentes, y en pautas de reacción con las que nos identificamos con más fuerza. Esa entidad es el ego mismo.
En la mayoría de los casos, cuando dices "yo" es el ego el que habla, no tú. El ego consiste en pensamientos y emociones, en un puñado de recuerdos con lo que te identificas como "yo y mi historia", en papeles habituales que desempeñas sin saberlo, en identificaciones colectivas como la nacionalidad, la religión, la raza, la clase social o la filiación política.

Extractos de “Un nuevo mundo, ahora” de Eckart Tolle (Gaia Ediciones).

jueves, 14 de mayo de 2009

El apartheid democrático



Es tiempo de puentes rotos y de nuevos muros asentados sobre viejos conflictos.
Pirritx y Porrotx, los payasos más famosos de la televisión vasca y muy queridos por los niños, y que han protagonizado campañas en favor del euskera y las ikastolas, rodaron un vídeo para mostrar su apoyo a una campaña contra la política penitenciaria de dispersión de los presos de ETA. Una política salvaje e inhumana que ha cumplido ya 20 años, y que debería avergonzar a cualquier defensor de los derechos humanos, también a aquellos que claman contra la vulneración de derechos humanos en China, Cuba, Guantánamo o Abu Ghraib. Organizaciones internacionales como Human Rights Watch se encargan de denunciarlo y de defender el derecho de las personas presas a mantener lazos con sus familiares, aunque sus palabras tampoco parecen haber llegado a ningún sitio.

Nada que ver con estar a favor o en contra de la lucha armada, ni de la independencia, ni ser nacionalista o dejar de serlo. Nada que ver con apoyar o no a ETA ni a sus tentáculos políticos. De la misma manera que criticar Guantánamo no nos convierte en fervientes seguidores de Al Qaeda ni de la yihad.
Una práctica de la tortura para luchar contra el terror. Contra las bombas de ETA, bombas de racimo sobre la población civil no dirigidas hacia los miembros de ETA, sino hacia sus familiares y amigos, para ampliar el círculo de dolor hacia un montón de gente que no tiene ninguna culpa de nada (y, aunque la tuvieran, no deja de ser una política de Estado completamente atroz e inhumana). Madres presas viven en la prisión junto a sus hijos pequeños, cuya vida es una prolongación de la condena materna, en la que no se respetan los derechos de las personas presas (que siguen siendo personas).

De los 744 presos del último censo de presos de la banda (el porcentaje de gente con delitos de sangre no creo que pase del 10%), sólo 14 cumplen condena en prisiones vascas. Los demás están a una media de casi 700 km de sus casas.
Como figuraba en "La pelota vasca" de Medem, muchos familiares deben desplazarse durante jornadas maratonianas para visitar a sus hijos, hermanos... y se da una escandalosa cifra de accidentes sufridos en los viajes por carretera. Aparte de un gasto medio semanal de 377 euros en los viajes por cada familia.

El Gobierno Vasco ofrecía ayudas para esos viajes con el fin de rebajar ese nivel de tragedias gratuitas (mejor viajar en autobús a chuparse un viaje de más de 1.000 km en coche para una visita de fin de semana, o a saber en qué condiciones se llega a los centros penitenciarios de las islas).

Afirman, como prueba irrefutable del valor de la libertad, que Pirritx fue concejala de Euskal Herritarrok en un pueblo que sufrió un atentado que se llevó la vida de un concejal del PSE, y que durante el pleno en el que los grupos políticos (salvo EH) presentaron su comunicado de condena, ella asistió a la ceremonia con un gesto muy serio durante todo el pleno y, como es habitual en su partido (tal cual es habitual en la derecha española con el golpe militar de 1936 o el franquismo, o como ha sido habitual en el PSOE con la guerra sucia de los 80, o cada uno de ellos con sus sangrientas guerras de Irak), no firmaron el comunicado que les ponían delante los otros. El delito de no expresar la misma condena de los demás nunca prescribe. Diez años después vienen a cobrarlo. El valor de la libertad puesto en entredicho por la libertad misma. "La libertad es esto", la decían. "La democracia, esto". No queda lugar para el derecho a no condenar con las mismas palabras del de al lado, un viejo privilegio de los grandes partidos. Cuando el PP de la Comunidad de Madrid no se sumó a la condena por el asesinato de Carlos Palomino a manos de un militar neonazi, nadie exigió que se les aplicara la Ley de Partidos, y esa misma tarde el asunto ya se había olvidado.

La llegada a la Lehendakaritza del PSE no se ha notado en prácticamente nada... salvo en estas cosas, que se anuncian a bombo y platillo: se retiran las ayudas a los familiares de presos, vendiéndolo como una forma de victoria de la libertad... y han prometido que Pirritx y Porrotx jamás volverán a actuar para ayuntamientos (a pesar de llevar años triunfando en las fiestas populares de pueblos por toda la geografía vasca y navarra), después de cancelar una actuación suya programada para el próximo junio en Getxo. Los medios utilizan ambiguos titulares a la altura del periodismo profesional de hoy, como "La payasa de EH" y otras joyas.
Otros grupos musicales caerán en el camino, y de nuevo el 10% del electorado tendrá vetada su participación en los comicios. Sin ir más lejos, acaban de anunciar un veto gubernamental a la candidatura "Iniciativa Internacionalista", liderada por el dramaturgo Alfonso Sastre (que participó en otra de las listas prohibidas en una ocasión, aunque ha dejado claro que no militó nunca en ningún partido, salvo en el PCE bajo el franquismo), por primera vez una lista de ámbito estatal. Se amplía en el horizonte la negra sombra de la criminalización.

Ahora probablemente serán un pueblo libre con muros igual de altos de los que tenían antes, porque nadie se preocupa por construir puentes, sino más bien en asentar los viejos muros que mantienen en la desidia a las dos orillas. Parece sencillamente que se hubieran cambiado los roles el gato y el ratón.

viernes, 8 de mayo de 2009

El pueblo que no sabía sonreír

ÉRASE UN PUEBLO QUE LE COSTABA SONREIR...

Había una vez un pueblo "salvaje" que vivía aislado en las laderas de altas montañas. Sin ruidos, sin prisas, respirando un aire muy limpio. Todo lo que necesitaban lo producían ellos. Había épocas del año que nevaba mucho y apenas tenían que comer. Tenían lo justo.
Así vivieron muchísimos años sanos y contentos. Casi todos alcanzaban los cien años sin achaques y con ganas de vivir. Y cuando les llegaba la muerte, se despedían alegres de sus amigos y familiares.

Tenían una cara con el paladar y el maxilar superior tan anchos... y con unos dientes tan bonitos... que parecían sonreír siempre ¡aún cuando dormían!

No tenían escuelas. Los niños aprendían según lo iban necesitando, de los mayores y de lo que la vida les enseñaba. Tenían mucha curiosidad por todo.

Un día fueron "descubiertos" por un pueblo "civilizado" y al verlos tan retrasados, decidieron darles un empujoncito. Organizaron expediciones hasta aquellas escarpadas montañas para llevarles todos sus "adelantos": harina y azúcar refinadas, bebidas gaseosas, caramelos, patatas fritas, chocolate, nocilla, tabaco, café, té, alimentos enlatados y empaquetados, vino, güisqui, dentífricos, máquinas parlanchinas (TV, radio...) y muchas máquinas ruidosas más.

Enseguida este pueblo empezó a conocer los malestares de las enfermedades. El pueblo "civilizado" les había contagiado su modo de vida. Los médicos civilizados declararon que les habían contagiado las enfermedades porque les habían llevado unos bichitos pequeñitos invisibles. Les enseñaron así la existencia de los endemoniados
microbios y les hicieron comprender que necesitaban muchas vacunas y medicinas para defenderse de ellos.

Les construyeron escuelas donde los niños aprenderían muchísimas cosas para el día de mañana. Entonces los niños empezaron a perder la curiosidad.

Las madres alimentadas con comidas artificiales dieron a luz bebés con un paladar tan estrecho, con los músculos de las mejillas tan pequeños que les costaba sonreír ¡Hasta la cara de la gente civilizada se les había contagiado!

Aquellos niños crecieron alimentándose con aquellos alimentos modernos... Y cuando se hicieron grandes y tuvieron bebés, éstos tenían aún más estrechos sus paladares. Les costaba tanto sonreír que ni haciéndoles cosquillas lo conseguían. Sólo se sabía que reían por el sonido de sus carcajadas, ya que las caras siempre estaban serias.

Jóvenes de aquel pueblo empezaron a perder muelas, mientras que los cráneos de sus tatarabuelos que vivieron 100 años, aún conservaban todos sus dientes, después de llevar mucho tiempo enterrados.

Desde entonces, todos los años sacan a relucir los cráneos aún sonrientes de sus antepasados para celebrar la Fiesta de la Sonrisa.

FIN.


No todo lo de este relato es cuento. Por el año 1930, el dentista Weston Price (1870 - 1948) estudió muchas razas "primitivas" de todo el mundo. Descubrió que cuando sustituían su dieta tradicional por otra "moderna" -harina y azúcar refinadas, arroz sin cáscara, etc.- en una sola generación se producía una degeneración dental
hasta entonces desconocida. En una sola generación, se reducía enormemente el tamaño del maxilar superior y del inferior.

El arco del paladar se empieza a formar a los dos meses de vida en el vientre de la madre. Si la madre embarazada come alimentos industrializados el arco del paladar del bebé no se desarrolla bien, al igual que los músculos de la risa. Las consecuencias de este mal desarrollo son los dientes que salen fuera de su lugar y la dificultad de respirar por la nariz...

(Texto maravilloso del maravilloso Eneko Landaburu, autor del libro-biblia por la autogestión de la salud "Cuidate, compa" (editado por Txalaparta) que se publica en el número de mayo de la revista Nabarreria).

martes, 21 de abril de 2009

Entre pólvora y magnolias

Es ya todo un mito para la literatura vasca. Joseba Sarrionandia, Sarri, filólogo y maestro, nació en el pueblito vizcaíno de Iurreta en abril de 1958. Desde muy joven participó en círculos literarios, y formó parte de Pott, una banda de escritores entre los que se encontraban Bernardo Atxaga y Ruper Ordorika, y que funcionaban bajo consignas como "contra el consumo, creación". En 1980, con 22 años de edad, le condenan a 28 años de cárcel por pertenecer a ETA. Ese mismo año, ya preso, gana tres premios literarios por sus poemas y cuentos. La cárcel no consigue amedrentar su creatividad, así que él nunca abandona su vocación literaria.

En los sanfermines de 1985 organizan en la prisión de Martutene un concierto en el que actúa el cantautor Imanol. Sarri escapa de la prisión donostiarra escondido en los bafles del concierto.
Y desde entonces, desde hace casi 25 años, vive fugitivo en algún lugar de su mundo apátrida, sin dejar de crear en ningún momento desde su paradero desconocido. En 2001 recibió el Premio Nacional de la Crítica de narrativa en euskera.

Este poema, sangrante contradicción entre el arte y la trinchera, figura entre las antologías de la poesía vasca contemporánea:

Literatura y revolución
Cuando el comisario Ángel Martínez mete el cañón de su revólver en el ano del detenido y la mirilla sale sucia, ensangrentada, patética, ¿qué le importa al muchacho torturado si el poeta es un fingidor?

¿Ha visitado G. K. Chesterton alguna vez La Salve?

¿Quién conoce en los calabozos de Intxaurrondo a Hermann Broch?

¿Cómo explicará el muchacho torturado al llegar destrozado frente al juez
el significado exacto del concepto objetive correlative?

¿Qué es el amanecer lleno de agujas de Carabanchel para Molly Bloom?

¿Quién es Michel Foucault para quien se consume durante diez meses en celdas de castigo? ¿Una visita de cinco minutos? ¿Un encuentro lírico?

¿Deberían los presos vascos estudiar la Biblia de Jean Duvoisin para aprender a poner las haches y comas correctamente?

¿Cuál es para la literatura el valor ético inextinguible de la rebeldía, la revolución, la aventura?

¿Qué se escribe al margen de revistas como Voprosi Literaturi o Tel Quel sobre las huelgas de hambre interminables de los presos vascos?

¿Qué le importa el compromiso al muchacho que –como una bandera revolucionaria, sin escudo– huye de los tiros de la policía?

(Traducción de Maite Mujika)

jueves, 16 de abril de 2009

Nosotr@s y la calle



"En la calle, un joven ha muerto por sobredosis,
atracos..., un atentado terrorista...
Todo, todo
está en los periódicos
hasta que te atrape
a ti también...

Tú, maldito burgués,
nunca entenderás nada,
porque para ti
lo que ocurre en la calle
siempre son problemas de los demás".


La crisis económica trae de la mano el auge del fascismo paseándose por nuestras calles. Como ha ocurrido siempre, cuando la mano invisible abre la brecha entre las clases sociales y ni el aparato policial ni los garantes de la paz social (todos ellos funcionarios del Estado) cumplen ya con eficiencia su tarea de adormilar conciencias, se deja hacer a los verdaderos dóbermans que descansan a los pies del sistema, bien sujetos con su correa de la mano del amo, esperando su oportunidad para saltar sobre su presa.

Allá donde hay quien les plante cara, los disturbios y las hogueras latentes dejan escrito el poema urbano de la resistencia...

Proliferan por la red, también, las noticias que evidencian la relación entre los cuerpos policiales y la extrema derecha (agresiones policiales a inmigrantes o a jóvenes de centros sociales en Vizcaya, Guadalajara o Madrid, desde donde hoy se hace público un espeluznante vídeo en el que se grabó a la policía nacional en repetidas ocasiones pasando al lado de una casa para llamar "guarros" a quienes allí viven y allí crean, días despues de sufrir varios ataques incendiarios de los que nunca se supo)...

La calle va siendo un lugar menos habitable por el demonio de la exclusión social, condición indispensable para que el capitalismo funcione con su mano de obra barata..., con su división internacional del trabajo..., con su división de género de las labores domésticas... Y por supuesto, con su división de clase, la más importante, que hace creer a quienes llevan una vida tranquila que los problemas de la calle siempre son cosas de los demás: cosas de los "antisistema" que se enfrentan al dóberman o a los G7, G8 o G20...; cosas de los sin escuela decente o sin atención sanitaria, servicios robados por las arpías que alimentan el monstruo financiero con la condescendencia de aquel nuevo sujeto apolítico llamado "ciudadanía"; cosas de los yonkis que consumen el basuco que introdujo la mano negra del Estado en la barriada; o de los jóvenes en condiciones de pelear, que consumen las drogas que los consumen y los evaden y consiguen anular su rabia; cosas de los sin papá y sin mamá, los sin infancia; los sin techo y sin hipoteca, los sin papeles, los sin amor propio...; cosas de los emigrados de sí mismos, los alcohólicos, los deprimidos, los que lo perdieron todo, los que no valen nada en el mercado de valores...
No caen en la cuenta de que en este sistema la prosperidad era un engaño más.
Y así será siempre.
Hasta que te atrape a ti también.

miércoles, 8 de abril de 2009

Negra sombra



La memoria nocturna está llena de poemas. Y me vinieron en la noche, desde aquel cajón, algunos versos. Atxaga habla del mal carpintero, que para dar un golpe en el clavo, antes golpea todo el resto de la madera.

Y vino también, en una canción a Rosalía, el olor de una tierra abrasada por el progreso y el egoísmo, por las mareas negras y los incendios, por la avaricia del urbanismo... y donde la respuesta social no tardó en sufrir, como estamos ya acostumbrados, la criminalización... pero aún así, existe, y resiste, viva, Galiza.

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me deixarás ti nunca,
sombra que sempre me asombras.

martes, 7 de abril de 2009

Soy un etarra



Aunque públicamente me haya esforzado por denunciar a los cuatro vientos que no la quiero ni la defiendo porque atenta y arrasa, sobre todo y antes que a nada ni a nadie, contra las luchas populares.
Aunque públicamente haya exigido que quite sus sucias manos de los movimientos populares… y que quite, especialmente, sus sucias manos de la lucha anti TAV.
Pero resulta que soy yo quien cometo el delito de compartir la lucha anti TAV (contra lo que está ETA también, aunque no sean las mismas razones que las mías, pero eso le da igual al señor juez).

Hoy ya no son los propios militantes quienes anuncian su pertenencia o no a ETA, sino la Audiencia Nacional, la formadora de terroristas por excelencia, porque tiene en su poder el milagro de multiplicarlos.

Según la prensa española, para Garzón está comprobado que la plataforma AHT Gelditu ("parar el Tren de Alta Velocidad") forma parte del complejo de ETA, porque uno de los detenidos estos últimos días era integrante de Segi y pertenecía a una asamblea anti TAV y organizaba manifestaciones en su pueblo contra el TAV y ¡hasta participaba en ellas!
Se le acusaba también (con letra pequeña, curiosamente) de haber participado en el sabotaje de una máquina (que nunca reivindicó ETA, por otro lado). Y digo yo, si uno participa en un sabotaje de los que se han cometido toda la vida... ¿por qué se criminaliza una idea y un movimiento y se le pone el sello de lo que al juez le sale de los huevos? En otro caso más rocambolesco, según ABC, "otro de los arrestados, Mikel García, también integra la asamblea de Gelditu y, en concreto, también se le intervino propaganda contra la «Y» vasca". (Prueba más que suficiente para demostrar que ETA es como Dios y está en todas partes.)

La plataforma anti TAV está formada por movimientos sociales de todo tipo y, sobre todo, por una preocupación absolutamente lícita y legítima por proteger el medio ambiente para las generaciones futuras, desde quienes nos resistimos a creer que las vacas comen cemento. Por hacer las cosas de otra manera y no pensar con la cartera, como los que tienen el corazón lleno de hormigón y eurodólares. Y sobre todo porque no vengan las cosas impuestas, porque el proyecto de llevar a cabo la mayor obra pública de la historia vasca se decidió en un despacho sin preguntar a nadie, y nadie lo ha elegido democráticamente, aunque lo paguemos entre todas. Y frente a eso, no sólo cierran toda posibilidad de debate social, sino que, como se ha hecho público recientemente en un informe de la Ertzaintza, se da la orden de tomar cualquier actividad de denuncia anti TAV como un acto de terrorismo.

Si esa doctrina de perseguir a un periódico, a una editorial, a un grupo político o cultural o al proyecto que sea porque uno o varios de sus miembros hayan cometido delitos, se aplicara a todo el mundo, ¿quedaría algún partido o movimiento en pie? Pienso en la prensa cavernícola, en las hinchadas del fútbol, en los grupos ProVida, el Opus Dei..., los cuerpos de seguridad del Estado... y hasta el PP y el PSOE, que en eso de poner cabezas de turco a disposición del juez sacaron siempre sobresaliente.

La letra de Fermin, sobre la melodía de una canción tradicional, dice:
"Porque nos gusta el tren
Parar el Tren de Alta Velocidad,
Para mejorar el camino de hierro
Parar el TAV
Para, para, parar el TAV
¿Lo habéis entendido?
Parar el TAV...

Si existen alternativas
Parar el TAV
¿Por qué un modelo destructivo?
Parar el TAV
Para, para, parar el TAV
¿Lo habéis entendido?
Parar el TAV...

El tren siempre nos ha inspirado
Parar el TAV
Éste sin embargo, nos jode vivos
Parar el TAV
Para, para, parar el TAV
¿Lo habéis entendido?
Parar el TAV...

Si no lo quieren en Canadá
Parar el TAV
Ni en Dinamarca, ni siquiera en Austria
Parar el TAV
Para, para, parar el TAV
¿Lo habéis entendido?
Parar el TAV...

Porque nos encanta el tren
Parar el TAV
Para mejorar la red ferroviaria
Parar el TAV
Para, para, parar el TAV
¿Lo habéis entendido?
Parar el TAV..."

Aquí dos vídeos: uno explicando la lucha de la plataforma anti TAV, y otro de 2007 sobre el avance de las obras del TAV.
Atención: no lo veas con el corazón, porque lo mismo te convence y tú mism@, sin saberlo, pasas a pertenecer también a ETA.





martes, 31 de marzo de 2009

esperando...



Marzo apura sus últimos minutos..., se escurren sus segundos finales entre los dedos, y antes de que termine para dar a luz la primavera, y con ello las lluvias que fertilizan la tierra y dan vida al aire, no puedo dejarlo pasar sin traer a la memoria de nuevo estos versos de Fermin...

Esperando a mamá,
esperando a que papá me coja en brazos
esperando el primer día de escuela
esperando a que me crezcan los pechos

Esperando...

Esperando al examen
esperando a encontrar trabajo
esperando a alguien

Esperando...

Esperando al orgasmo
esperando a que él llene mi tiempo
esperando a que nazca el bebé
esperando a que el niño crezca

Esperando...

Esperando a que me venga a buscar
Esperando la visita de los hijos
Esperando la liberación

sábado, 28 de marzo de 2009



"¿Dónde vivía? ¿Por dónde andaba? ¿Cuándo hizo enemigos? ¿Fue alguna vez feliz?
¿Qué pensaría de nosotros? ¿Qué es lo que le daba fuerzas?
No hay que darle más vueltas, los conocemos cuando los perdemos.
Algunos días son así, podemos saber el nombre de nuestros héroes, podemos ir a sus funerales... En todos los periódicos, en primera página, los restos del cadáver gritando: ¡Guerra al Estado, guerra siempre! ¡Hasta que nos dejen en paz!
Si el amor es lo más hermoso, ¿por qué follar a oscuras con la libertad?
Es una amante demasiado peligrosa como para andar contándolo por ahí.
No hay que darle más vueltas, lo que tiene que pasar, pasa y no hay nada bueno para todos. ¿Quién no ama la libertad... aunque le reviente entre las manos?
No puedo ni mirarte, es demasiado. El cadáver gritando sin parar
¡Guerra al Estado, guerra siempre! Hasta que nos dejen en paz."


Vuelve hoy a sonar la vieja canción de Hertzainak, porque los fascistas han vuelto a visitar Vallekas después de tantos años. La Delegación de Gobierno no desautorizó una marcha ultraderechista, con lo que de nuevo la policía decreta el estado de sitio para que un ejército de nazis se pasee desfilando por un barrio obrero insultando a los inmigrantes y gritando consignas (según testigos) como "Carlos, pardillo, devuélvenos el cuchillo". Secuestrando por una tarde el barrio para que se ensucie de consignas racistas. Se han escuchado pelotazos de goma durante casi dos horas, al son de las sirenas. Todas las calles del Puente eran ratoneras por donde continuamente corrían jóvenes escapando de las cargas policiales. El saldo inicial es de 24 detenidos. Todos ellos "antisistemas", según la gran prensa, que para esto siempre es como un niño tonto (aunque a inteligentes no les gana nadie) y vende la noticia, de nuevo, como un enfrentamiento entre bandas, como si hubieran quedado los extremismos a la misma hora para demostrar al mundo lo malísimos que son. En vez de advertir que permitir esta violencia racista y sus provocaciones, y poner a sus pies a las Fuerzas de Seguridad del Estado, es igual a disturbios. El verdadero desorden público es permitir que esto suceda y que las Fuerzas del Orden se empleen a fondo para reprimir violentamente a los vecinos en su propio barrio.
Y esta canción que se escribió para Piti, hoy también es para Carlos, que murió por ponerse delante de una de estas manadas, y era antifascista y vallecano.

jueves, 26 de marzo de 2009

Metáforas del final de la historia



Vuelvo a casa bien entrada la noche y me encuentro a varios nacionales llevándose a un joven inmigrante frente al portal. Y en la red la noticia de que un joven dominicano fue asesinado a tiros la noche anterior en Tetuán por un guarda de seguridad de paisano, que en pleno mono cocainómano le confundió con un camello.

“Cómo quieren ustedes que el trabajador francés, cuya mujer también trabaja, y juntos ganan 15.000 francos… Y que ven al otro lado de las escaleras de su vivienda de protección oficial, hacinados, una familia con un cabeza de familia, tres o cuatro mujeres y una veintena de hijos, que ganan 50.000 francos mediante prestaciones sociales, y por supuesto sin trabajar...
Si a esto le añadimos el ruido y el olor, entonces el trabajador francés se vuelve loco. Y decir esto no es un discurso racista”.


¿Quién dijo esto? ¿Le Pen? ¡¡No!! Jacques Chirac, presidente de la República Francesa, en su famoso “discurso de Orleáns”, el 19 de junio de 1991.

El símbolo del mundo de hoy, para regocijo de quienes preconizaban el final de la historia: la izquierda acabó saliendo en masa a votar en bloque a Chirac para que no saliera Le Pen. Legitimando las urnas que nos dan a elegir entre lo mismo y lo mismo en la "fiesta de la democracia". Menudo fiestón. Mientras, la maquinaria del sistema nunca descansa, vive en estado de guerra permanente, como demuestran los informes que divulgan en su web y sus foros las Unidades de Intervención Policial (con joyas didácticas sobre los antiglobalización como estas: "los llamados "invisibles", supongo que por lo cobardes que son, ya que ante las cargas de nuestras U.I.Ps, desaparecen", o "los globofóbicos están integrados por los sectores más radicales de los que se oponen a la globalización, la cual pretenden sustituir por... nada, la anarquía y la anomia total, no dan ningún proyecto alternativo, son meros destructores sociales. Quieren eliminar el actual sistema de economía de mercado y en esa senda, ensalzan la movilización ciudadana bajo un lema “otro mundo es posible” (ya vereis qué mundo, okupas, vagos y desarrapados cuya máxima aspiración es drogarse y robar para no tener que trabajar)".

Eso dicen "nuestras" fuerzas de seguridad. Y es que cuando un militar piensa... chungo! La historia es que vivimos bajo mando militar y policial, desde la videovigilancia hasta la Administracion Bush, y esos sí se dan el fiestón de la democracia todos los días, sin nadie enfrente capaz de parar los atropellos. Funcionarios armados que pierden su empleo si no cumplen con eficiencia su tarea, cada día más cerca de la seguridad privada parapolicial. ¿Y quién vigila a los vigilantes?

La maravillosa canción que le dedicaron los de Toulouse a Chirac dice perlas como: “podemos morir en el Frente, y hacer todas las guerras, y defender con dignidad un bello trapo de colores… pero siempre hace falta más, nunca es suficiente (...) El ruido, el olor… el ruido del martillo neumático: ¿Quién ha construido esa carretera? ¿Quién ha levantado esa ciudad y quién no la habita?

Para aquellos que se quejan del ruido, para aquellos que condenan el olor,
me presento: Me llamo Larbi, Mamadou, Juan… ¡haced sitio! Guido, Henri, Chino, Ali… ¡y no soy de hielo! (...)
Y si algunos se arrepienten de no ser de piel negra, muchachos, sólo tengo una respuesta: "ustedes tienen suerte".
La igualdad, mis hermanos, no existe más que en los sueños. Cuando entendí la ley, comprendí mi derrota. "Intégrense", decía ésta. Ya estaba todo dicho.
El ruido, el olor... el ruido del martillo neumático".

sábado, 21 de marzo de 2009

25 años de amnesia, 25 años de impunidad


Bahía de Pasaia. La canción fue censurada por la discográfica y hasta hace sólo unos cuantos años pudo ver la luz).

Hace ahora 25 años de aquel suceso que el poder mediático se encarga de invisibilizar. Una emboscada de la policía nacional acababa con la vida de Jose María Izura, Pelu; Pedro María Isart, Pelitxo; Rafael Delas, Txapas; y Dionisio Aizpuru, Kurro, miembros de los Comandos Autónomos Anticapitalistas. Todos cayeron acribillados a tiros.

El 18 de marzo de 1984, la joven Rosa Jimeno era arrestada por la Policía española en Donosti. Mediante torturas, y colocándole una pistola en la nuca, la obligaron a telefonear a su casa y a su trabajo para indicar que no aparecería en unos días. Rosa explica que las torturas de la Policía española no cesaron hasta que lograron que la joven concertara una cita con su compañero Kurro. La fijaron para el 22 de marzo a las 22h, en unas rocas cercanas al puerto de la bahía de Pasaia. Tres destellos de una linterna serían la señal acordada para indicar que el lugar "estaba limpio". Llegaron por mar desde la clandestinidad francesa cinco jóvenes junto a Beltza, la perra de uno de ellos. "Había mucho movimiento y los policías, todos con chalecos antibalas, cogían armas y más armas... Yo me puse muy nerviosa y les preguntaba, inocente de mí, para qué querían esas armas, a la vez que les gritaba que me habían prometido que sólo iban a arrestarlos", recuerda hoy Rosa en entrevistas a las otras formas de prensa.

Cuando hacen la señal convenida, se oyó un "¡Alto, Policía!", a la vez que se iluminaron los potentísimos focos del dispositivo y las balas fueron acribillando a los jóvenes, que cayeron al mar tiñéndolo de rojo. Días después, la autopsia contabilizaría 113 proyectiles en los cuerpos de los cuatro militantes.

La barbarie se justificaba como una venganza por el atentado contra Enrique Casas. Joseba Merino, el superviviente de la emboscada, fue acusado de ser el autor material. Él ha pasado 17 años en prisión. Los autores del crimen de Estado que rentabilizó los asesinatos de Pelu, Pelitxo, Txapas y Kurro, nunca fueron citados a declarar ante ningún juez.

miércoles, 18 de marzo de 2009

hitzak itsasoarentzat

"Berriro sentitzen zaitut, Antoine, nahasia...
Nora ezean zabiltza, Antoine, nahasia...
Gizarte honetan inor ez ote da ohartzen
benetan oinarrizkoa dena ez dela ikusten?

«Video game» kultura honetan
ortopedia nagusitu da
sentimendu protesikoak
mundu autista honetan...

Tabernak hutsik, kaleak hutsik
jendean ez du irtetzeko beharrik
sarean daude konektaturik
interneten bidez psikiatra bizitatzen".

(De nuevo te siento confundido, Antoine...,
andas perdido, Antoine confuso...
¿En esta sociedad nadie se da cuenta
de que lo verdaderamente importante es lo que no se ve?
En esta cultura del "video juego" se ha impuesto la ortopedia.
Sentimientos protésicos en este mundo autista.
Tabernas vacías, calles vacías... La gente no tiene necesidad de salir.
Están conectados a la red, visitando al psiquiatra por internet.
Joxe Ripiau, Antoine Nahasia)

Paradojas de la distancia en la era de las telecomunicaciones... a ratos estamos tan unidos que parece que nos tocamos, aunque estemos cada uno al otro lado del charco, o al otro lado del alma.
Otras veces la tecnología nos devuelve una imagen tan desgarradora como la de una bebé recién nacida, envuelta en una bandeja de plástico en el arco iris derrotado de la sala de la clínica. Lejos de mamá. Rodeada de máquinas y cables. Fotografiada y subida a las redes sociales del ciberespacio en directo para toda la familia, que quizá llora de alegría, cada uno en su nicho, delante de una BlackBerry.
Tanto progreso para que seamos más inhumanos que nunca.
La vida surgió del mar. Y aunque no lo veamos, o nos hayamos creído que ya no está, sigue existiendo, cada vez más lejos, un mar hecho de silencios en el que sumergirse. Un mar profundo como nuestras propias galerías. Hay que volver a llenar ese mar de semillas. Y la soledad de besos. Las galerías de luz. La poesía de pólvora. El lenguaje de caricias y las caricias de palabras.
Todo siempre a contracorriente, para no dejarnos llevar como los peces muertos.

sábado, 14 de marzo de 2009

En la cueva de Alí Babá

Acabo de salir del hipermercado, y no vengo con la euforia que caracteriza a quien cruza el chivato de la caja sin pitar y con algo en los bolsillos. De hecho, vengo mucho más indignado que cuando entré.

En la sección de animales del centro comercial, encontré un juguete para gatos bastante interesante: un ratón con cuerda. Había otro tipo de ratones también, pero éste tendría la gracia en que se movería y haría ruido.

Cuando vi el precio ocurrió lo que suele pasar en este tipo de centros... ¿cómo puede ser tan caro esto? Me dije. Casi cuatro euros.
Al ratito, pensé: "venga, un día es un día..."
Pero al segundo, una gotita de cordura me respondía: "ni de coña".

Total, que me llevé el ratoncito hasta que conseguí encontrar un hueco en el que disimuladamente liberarlo del estúpido envoltorio contaminante de plástico que le daba volumen al producto, y le di vida en mis manos.

Logré pasar por caja sin que ningún pitido enturbiara la calma del templo de ocio moderno y sin que ningún simio me estuviera esperando.

Cuando salí de allí, volví a tomar entre las manos el ratoncito y pude leer en su base: "made in China".

Lo observé detenidamente. Se trataba de un simple plástico recubierto de piel sintética, con dos pegatinas en el lugar de los ojos, y una ruedecita y una cola saliendo de la diminuta caja que tenía el valor de mercado de casi cuatro euros, para los que siempre hay un consumidor que los pagaría gustosamente, porque en eso de producir sólo para quien puede pagar, el mercado funciona de maravilla.

Enseguida me entró la mala ostia, porque de alguna manera era yo quien salía de allí con la condición de ladrón. Si hubiera pitado la alarma, habría vivido ese momento de bochorno en el que el conjunto de consumidores miran a ver qué ha pasado, y hubiera sido etiquetado en el inconsciente de todos ellos como una rata consumidora que no respeta las sagradas leyes del mercado.

Por mi cabeza pasaron, en un momento, los niños y adolescentes que en el culo del mundo dedicaron sus jornadas interminables y sin sueldo ni derechos, a realizar este juguetito para el mercado de los animales domésticos occidentales; pasó también por mi cabeza la cajera del centro comercial, inmigrante latinoamericana (expuesta en fila junto a las otras decenas de mujeres), su irrisoria nómina de contrato temporal y su imposibilidad de sindicarse para reclamar que existe; pasaron todos y cada uno de los peones, caballos y alfiles del tejido productivo (comerciales, distribuidores, logística, repartidores, reponedores...) que cada cual a su manera y cada quien en su medida, también sufren ese más sutil robo de la plusvalía, que sigue siendo exactamente la misma forma de relación productiva hoy que hace ciento cincuenta años.

Los que mueven los hilos y convierten a los demás seres humanos en juguetes a quienes darle cuerda a su consumismo enfermo de conciencias de plástico, jamás se plantearán estas cosas, porque fueron educados en que la mano invisible siempre es invisible y nunca, nunca, tiene nada que ver con la suya. Pero mi mano visible se metió el ratón en el bolsillo. ¿Y quién debe a quién?

Al menos me alegra escuchar cómo la Momo se lo está pasando persiguiendo al ratoncito...

miércoles, 11 de marzo de 2009

París-Texas, Belfast-Gasteiz

Mis palabras son armas con las que asesinarte.
Por favor, no tengas miedo...; por favor, no vuelvas tu cabeza...
Nosotros somos el futuro, el disléxico siglo XXI esnifando pegamento, ciberputas con mentes homicidas y pistola en mano...

Estamos locos, nada cambiará.

Existe una delgadísima línea entre el bien y el mal. Y caminaré de puntillas bajo esa línea sintiendo la inestabilidad.

Mi vida es un circo y estoy tropezando bajo esa cuerda floja. Allí no hay nada para salvarme ahora,así que no miraré hacia abajo.
Y así otra vez, y otra vez, y otra vez, y sucede otra vez, y otra vez, y otra...

No existe un comienzo, no existe un final, todo está en constante cambio.
En estos tiempos en los que avanzamos hacia atrás, recupera tu alma. Olvida tu vacío.
Existe una delgadísima línea entre el bien y el mal (...) Mi vida es un circo y estoy tropezando bajo esa cuerda floja. Allí no hay nada para salvarme ahora,
estoy cayendo al suelo, cayendo al suelo, besando el suelo, sí...

Hablo de la locura, mi corazón y mi alma. Lloro por las personas que tienen el poder. Recuperemos nuestra cordura, tengamos compasión, y seamos responsables de cualquiera de las reacciones que provoquemos. Diablos, no, cómo, el camino, cuál es el camino...
(Tight rope, Papa Roach)


Suenan disparos en la madrugada. La disidencia del IRA retoma las armas en el momento que mejor le viene al Estado para sacar el ejército a la calle y desorientar a los ciudadanos que empezaban a cuestionarse un sistema en quiebra. Otra película bélica de entretenimiento con la crueldad inútil como protagonista principal. Suenan de nuevo campanadas a muerto.

En el País Vasco se celebran elecciones el 1 de marzo, y queda ocultada una revuelta civil pacífica por la invisibilización más absoluta.

La paz siempre tiene un precio. Y ese precio está marcado por los mercaderes de la violencia. El Estado, que jamás va preso, deslegitima toda forma de violencia que no salga de sus entrañas y que no nazca de sus intereses. El monopolio de la fuerza se pasea por las calles con uniforme, por los despachos con etiqueta y por los juzgados con toga y maza. Las mil caras del verdugo ante la población que asiste al teatro cada uno de los días que pasan.

Todos ellos hablan de paz. Pero en la práctica, paz es igual a obediencia a mis principios. El Estado sigue exigiendo no solo el fin de la violencia ejercida por ETA y la kale borroka (como es natural desde un punto de vista ciudadano e, incluso, desde un punto de vista estratégico para cualquier lucha que se quiera popular), sino también la condena firme y expresa (es decir, poner la firma en el comunicado que escriben los otros, y que siempre es el mismo desde hace 35 años) por parte de los movimientos políticos. Si no condenan, se les castiga, como si ellos hubieran apretado el gatillo, con la exclusión y el apartheid político. Yo me pregunto qué hubiera pasado si nada más morir Franco, hubieran sacado una ley por la cual quien no condenara el franquismo, quedaría apartado de las instituciones públicas y de la legalidad en la calle, en las urnas, en la política... sería como devolver al fascismo (que ya estaba integrado plenamente en los aparatos del Estado) a la calle, invitándolos a salir otra vez del cuartel. Pero de esa Transición, para tantos (y sobre todo para la derecha) tan modélica y ejemplar, nunca toman ejemplo ellos mismos. Y no condenaron ni siquiera tibiamente el golpe de Franco hasta 2002, amparándose año tras año en las mismas palabras y los mismos argumentos que siguen sin aceptar a los demás. Y exigen que no se deje de remover la tierra y que la amnesia de sus crímenes siga gobernando por decreto.

En el alboroto mediático sobre las elecciones vascas, no faltan los extensos análisis de las grandes luces pensantes de nuestra cultura. "Vuelco electoral", titulan.
Pero se olvidan de contarnos algo.
Nos enteramos al día siguiente, gracias a las otras formas de comunicación, de que se ha invisibilizado una revuelta civil del movimiento político de la izquierda abertzale, a la que no se le ha dedicado ni un segundo (que no fuera para criminalizarlos) en el teatro, ni antes ni después de los comicios. Desde días antes, grupos de personas se encargaron de movilizar y repartir por pueblos y barrios las papeletas de la última plataforma ilegalizada, sin la cual hay quien ve imposible llegar a ningún horizonte de paz, más allá del enfrentamiento armado entre la banda militar y la violencia de Estado.

El día de las elecciones más de 100.000 personas (casi el 10% del electorado) votaron con esa papeleta declarada nula por los tribunales. En escaños les habrían sido designados siete representantes en el parlamento de Gasteiz, siendo en Guipúzcoa la tercera fuerza política, por delante del PP. Qué decir que, si hubieran concurrido legalmente, los resultados harían imposible cualquier opción de lehendakari para Patxi López. Y sin embargo, son expulsados al monte.

Mientras tanto, la opción más paranoica del otro lado de la trinchera, UPyD, tiene durante días la llave del gobierno vasco pese a haber conseguido sólo 22.000 votos.

Y nos queda la pregunta: ¿no se suponía que el objetivo era que la facción militar se integre en la lucha política? Cada vez valoro más el fragmento aquel de “Lobo”, en el que le explican al infiltrado que a nadie le interesa resolver el conflicto, con el rentabilísimo negocio que representa. Y suenan disparos de nuevo en Belfast...

lunes, 16 de febrero de 2009

Australia

Llega en voz baja, como un susurro, la noticia de que en Australia han muerto un millón de animales. Y las palabras y los números se pierden entre la sobresaturación de mensajes comerciales. Algunas fuentes hablan de que podrían ser cuatro los millones de animales que los incendios de estas últimas semanas se podría haber llevado por delante.
A eso hay que sumar la deforestación de más de 400.000 hectáreas forestales (con sus miles, millones de árboles) calcinadas por el fuego. Un fuego que viajaba a la misma velocidad que la sociedad de consumo, y del que no pudieron salvarse ni los canguros, que llegan a alcanzar los 60 kilómetros por hora en sus carreras.

Occidente trata el suceso como sabe: vendiendo un vídeo que convierte en héroe a un humano bombero y bautizando como Sam a un koala superviviente. Los demás, si están heridos o tienen fracturas, serán sacrificados. Fiel metáfora del trato que hacemos a los animales en este lado del mundo: compramos uno para domesticarlo y convertirlo en nuestro peluche, nuestra mascota personal humanizada…, mientras un inmenso número de ellos se sacrifica en los centros que no dan abasto para albergar tanta vida prohibida por el gendarme planetario.

La vida sigue, y pronto los productores de noticias y los creadores de opinión se ocupan de otras cosas. La catástrofe natural es reemplazada enseguida de la mesa de novedades por otros eventos, viejos cotilleos, el diario de comedia parlamentaria, etc.

Y no se pone en marcha un Plan Paulson, como el que se pactó globalmente para salvar a los bancos de sus propios incendios, ni tampoco planes como los que cada país arranca para que no se detenga el ritmo voraz de consumo de automóviles en el planeta, para que nunca decaiga la llama de las plantas petrolíferas...

Eso sí, han prometido reconstruir "ladrillo a ladrillo" cada casa en todas las áreas devastadas, con cargo sin límite a los fondos de la Commonwealth.

Los animales no son sagrados, como el dólar, el petróleo, el tabaco, las hipotecas o los vehículos privados en la sociedad de consumo.

miércoles, 14 de enero de 2009

Discurso de Gervasio Sánchez recibiendo el Premio Ortega y Gasset de fotografía 2008

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:
Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo. ….

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV Seguros y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martin Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del Tercer Mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
Muchas gracias.

(En el acto estaban presentes la Vicepresidenta del Gobierno, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas.)