domingo, 6 de abril de 2008

La canción más bonita para los invisibles

Marokko Atlas aldea, Asni herri merkatuan,
neska berebiar baten begiak...


Ometepe uhartean, kamioi batean hamaika
ilunabarra gorri beroa...


Mexiko taxi batean buru atzean, bortitza,
pistola kanoi baten taktoa...


Pasaiako amildegian gauean larruzko txupaz
beltzaran hura nere gainean...


"Viva la vida" esaldia Frida Kahlo-ren koadroan
margotu zuena hil zorian...


Bizitza triste eta ederra, itsasoa ilun samar
eskegi gabe telefono bat, bizitza triste.


Los ojos de una muchacha bereber en el mercado popular de Asni, en la zona del Atlas, Marruecos. Un cálido y rojo atardecer en un camión abarrotado de gente en la isla de Ometepe, Nicaragua. El violento tacto del cañón de una pistola detrás de la cabeza en un taxi, Ciudad de México. Aquella morena sobre mí, con chupa de cuero, en la noche junto al precipicio de Pasaia. La frase "Viva la Vida" en el cuadro de Frida Kahlo, aquel que pintó en su lecho de muerte. Vida triste y hermosa, mar oscuro, un teléfono descolgado, vida triste.
(Bizitza triste eta ederra, Joxe Ripiau)

...hoy leo en el periódico que el último domingo de 2007 un mendigo de 49 años murió congelado en las calles del Rastro madrileño. Sentado en un banco, nadie se percató ni de su existencia ni de su no existencia hasta largas horas después. En la fiesta del consumismo, miles de personas desfilaron sonrientes ante un cadáver durante un día entero y sin la más mínima perturbación. Él ya había muerto mucho tiempo atrás.

2 comentarios:

Bea dijo...

Se agradece la traducción. Así no me pierdo esa hermosa letra. Muy bonita.
Lo visible, lo que ves todos los días, termina siendo invisible.
Besos

igor dijo...

...creo que a mí me pasa que, en los momentos en que mis ojos se cruzan con un indigente (en un banco, en el suelo, arropado con mantas o cartones...) a veces miro a otro lado (por si mi mirada, por sí misma, le doliera) y otras el morbo hace imposible que no mire fugazmente dentro de la caja de cartón, buscando algo desde la distancia entre el nudo de mantas... quizá una ayuda imposible, un acercamiento inútil... pero en ambos casos me siento invisibilizador... besos visibles, Bea!!