lunes, 27 de octubre de 2008

El frío de los erizos

En la calle un paquistaní repartía propaganda, y cuando se fijó en mí no supe cómo devolverle la sonrisa.
Vi pasar cerca de mí una manifestación a la que me quise sumar si hubiera tenido tiempo, y no encontré palabras de apoyo que regalarles ni un granito de ánimo que dejarles en el camino.
Más adelante, intenté ayudar a la anciana con su carrito a subir las escaleras, pero ella se aferró al trasto y no quiso saber de quién la molestaba…
En el bar me encontré a un joven yuppie en decadencia tomando algo con sus compañeros de ruina. Su impecable chaqueta se le había descolgado de la silla y estaba frotándose contra el suelo…, y no fui capaz de indicárselo sin que pensara que mi odio de clases se la había tirado al pasar.
Vi pasar frente a mí, a primera mañana, una mirada cómplice sin camino de vuelta. Una risa con eco golpeándome dentro. Un llanto, también, que no encontré manera de consolar con la suficiente ternura. Un querer estar juntos y un no saber cómo decir “gracias” ni “cuenta conmigo”. El pudor de no saber nunca decir "te quiero".
En tus ojos, la carta que comencé a escribir mil veces, la postal que nunca envié, un teléfono descolgado… heridas que la sociedad de la información nunca podrá sanar, por más que la tecnología desarrolle la inteligencia artificial, porque habitan las galerías del alma y el corazón.

Y sonaba de fondo la canción con la que Sagarroi hizo magia sobre unos versos de Joseba Sarrionandia:

Mendian negu iluntzean / sagarroiak hotzak daude / zelan berotu ez dakitela
Banan bana jarriez gero / hotzak gupidari gabe /jotzen dituelako
Eta batak besteari / beroa emateko / elkar hurbilduez gero
Orduan eztenak / tolestu ezinik / elkar minduko dutelako
Ez da erraza hurbiltasun pundu egokia


"En el monte, en los atardecer de invierno
los erizos tienen frío
pero no saben cómo darse calor…
Si se ponen de uno en uno
el frío les atiza sin piedad
Y si se colocan para darse abrigo
el uno junto al otro,
al no poder plegar las púas
se dañan entre ellos…
Es tan difícil encontrar un punto idóneo de cercanía…"

4 comentarios:

ada dijo...

Uf Igor...vaya entrada tan emotiva...para colmo te la leo justo en un día en el que tengo el corazón envuelto entre alambradas...

Me gustaría escribirte más y tu entrada me inspira un montón de frases, sentimientos, emociones, deseos y frustraciones...pero no es éste el espacio para hacerlo.

Me inspira leerte. Mucho. Espero que nos veamos pronto y darte un buen abrazo. Creo que, incluso, necesito darte un abrazo.

Bxuss,
ada

igor dijo...

yo te mando un abrazo infinito, Ada, de esos que se dejan puestos para todo el invierno...

y gracias por tus palabras, de corazón...

besísimo!

Lara dijo...

Yo me apunto al abrazo de Ada.

Y te alabo la entrada y la sinceridad. Eso sí: párate, párate la próxima vez y sonríe, abraza, besa, da las gracias... (aunque se te ve en los ojos, seguro).

Beso...

igor dijo...

Un abrazo infinito para ti tb, Lara...! Ahora que cae el invierno por esos lares donde tú vives... y gracias, tb... y besos... :)